Ceremonia ancestral andina pone marco a transición de David Choquehuanca al nuevo canciller Fernando Huanacuni

HUANACUNI

David Choquehuanca Céspedes entregó el despacho del ministro de Relaciones Exteriores del Estado Plurinacional de Bolivia, al nuevo canciller Fernando Huanacuni Mamani, de quien valoró su compromiso con el proceso de cambio, y señaló que se iba tranquilo porque dejaba la Cancillería “en buenas manos”.

Antes del acto de traspaso un grupo de amautas aymaras dio inicio a una ceremonia ritual de agradecimiento y permiso a la Pachamama en la que se mostró toda la riqueza cultural de los pueblos andinos.

El amauta Francisco Balboa y la amauta Rosa Conde encabezaron la ceremonia, en la que imploraron a la Pachamama que proteja a la autoridad saliente y guie el camino del nuevo Canciller del Estado Plurinacional de Bolivia.

En nombre de los pueblos originarios de Bolivia, Balboa agradeció la tarea desempeñada por Choquehuanca al frente de la Cancillería y destacó que su labor permitió la inclusión en la administración del Estado de quienes fueron marginados por la República Colonial.

“Estamos contigo hermano David, gracias por haber abierto ese camino y nos has hecho despertar. Nuestra boca nunca más estará callada. Vamos a estar contigo en el lugar que tú te encuentres”, aseguró Balboa, mientras resonaban los pututus y el olor a incienso invadía el recinto. Pidió que la Pachamama guie por el buen sendero el trabajo de Huanacuni y comprometió el respaldo de los pueblos indígenas a su tarea.

“Tanto el hermano David Choquehuanca como el hermano Fernando Huanacuni son hijos de la Pachamama. Todos nosotros tenemos que respaldarlos y el camino les señalará nuestros ancestros desde la cumbre de los cerros”, aseguró, por su parte, la amauta Rosa Conde.

Ex canciller Choquehuanca

En la ceremonia se vivieron momentos muy emotivos, como cuando hizo uso de la palabra el ex canciller David Choquehuanca, quien, con voz serena, aseguró que “siento orgullo de ser indígena, de seguir hablando aymara: Hoy es un día para estar feliz, para nosotros, para el pueblo aymara, quechua, guaraní. Es un día feliz para quienes no nos hemos olvidado de la Pachamama ni de nuestro camino”. Dijo también que durante la República Colonial se intentó la desaparición de los pueblos indígenas, junto a un proceso de silenciamiento de las lenguas originarias de Bolivia.

“Nunca en el pasado se había dado importancia a nuestras lenguas como lo hacemos hoy en el proceso de cambio del Estado Plurinacional. Recién estamos dando importancia a lo nuestro, a nuestros idiomas originarios y nos estamos levantando”, sostuvo Choquehuanca, y demandó no sólo recuperar los recursos naturales, sino la ideología de las naciones originarias.

La ex autoridad aseguró que “tenemos nuestra propia ideología, no nos tenemos que prestar de ningún lado” y destacó el Vivir Bien como filosofía de vida del Estado Plurinacional de Bolivia.

Tras agradecer a todos los funcionarios que le acompañaron a lo largo de sus 11 años de gestión al frente del Ministerio de Relaciones Exteriores, Choquehuanca demandó que “tenemos que trabajar con amor, tenemos que ayudarnos entre todos, porque somos una sola familia, vestimos diferente, algunos no hablamos, pero somos originarios”.

Dirigiéndose al nuevo Canciller expresó: “Hermano Huanacuni, todas las fuerzas de la Pachamama se necesitan para que desde aquí puedas apoyar a nuestro hermano Evo, a nuestro líder que ha trascendido, desde el Chapare, a nivel mundial”.

Señaló que fruto de ese liderazgo a nivel global, el Presidente boliviano presentará en la reunión de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), que se desarrolla en la República Dominicana, “una propuesta de cómo podemos socializar nuestra coca”.

Finalmente dijo que tras dejar las funciones que desempeñó desde el 22 de enero de 2006, retornará a su comunidad. “Yo me siento tranquilo y voy a poder caminar en mi comunidad. Voy a trabajar tranquilo porque sé que estamos en buenas manos” y una larga ovación de los presentes coronó su discurso de despedida.

Canciller Huanacuni

Por su parte, el canciller Huanacuni indicó que retornaba a la casa en la que durante siete años acompañó a Choquehuanca y al presidente Evo Morales. “Estamos seguros que por estos pasillos y salones y en cada rincón de la Cancillería estará siempre la energía del hermano David Choquehuanca Céspedes. Lo recordaremos, no como un pasado, sino como un presente”, afirmó.

En ese contexto, Huanacuni destacó que el Vivir Bien trascendió no solamente las fronteras de los países sino las fronteras de las limitaciones personales de la vida. “Nosotros tenemos muchos principios aymaras y uno de ellos dice: sin perder la cabeza, sin perder la razón, caminemos la senda del corazón”, reflexionó la nueva autoridad.

“Es un verdadero honor darle continuidad a este proceso, venimos con mucho respeto y con mucho cariño a la casa, recordando siempre que el fundamento de nuestro proceso político de cambio y los lineamientos diplomáticos vienen de nuestra identidad, de lo que somos nosotros, de lo más profundo de nuestro corazón, de las raíces profundas de este gran árbol que se llama Bolivia”, sostuvo Huanacuni.

Además, desveló que durante los dos años en los que recorrió varios países del mundo pudo comprobar que la filosofía del Vivir Bien trascendió las fronteras internacionales.

“Un día ya no estaremos aquí, estarán otros que vendrán, pero lo más importante es qué dejamos en los que vienen y allí debemos recordar qué nos dejaron nuestros ancestros, nos dejaron encargos que vienen de la profunda experiencia de haber resuelto muchos problemas”, agregó.

Huanacuni sostuvo que los mensajes ancestrales de los pueblos originarios “son mensajes de amor que dejaron para sus hijos y para sus nietos, que somos todos quienes estamos aquí ahora. Y si seguimos esos lineamientos, vamos cumplir nuestro rol que la vida y la Pacha nos han puesto”.

Reivindicó la diplomacia de los pueblos, esa diplomacia que permite conversar de pueblo a pueblo y de corazón a corazón, sin descartar la diplomacia formal, sus mecanismos y los espacios de integración.