Música de las Misiones Jesuíticas de Bolivia, interpretada por jóvenes y niños bolivianos, fue escuchada por el papa Francisco

CHIQUITOS-musica

Veinticinco integrantes del Ensamble “Hombres Nuevos”, interpretaron para el papa Francisco la Ópera San Ignacio de Loyola, de Doménico Zipoli (1688-1726). El concierto tuvo lugar este 25 de enero en el Aula Paulo VI del Vaticano y al mismo asistieron unas 8.000 personas y tuvo una duración de casi una hora.

Jorge Luis Molina, uno de los violinistas del grupo dijo que fue “una alegría tremenda conocer al Santo Padre, quien manifestó mucha sencillez y agradecimiento. Textualmente nos dijo: ‘Felicidades, los escuché cuando entraba y me encantó ver niños y jóvenes de Bolivia’”.

Pedro Yaquirena, otro de los músicos que integra el ensamble y que toca el fagot, dijo que no tenía palabras para describir lo que sentía. “Es una posibilidad única que hemos tenido y que en persona el mismísimo Francisco te salude y te diga que tocaste muy bien”, expresó.

Esta presentación fue el resultado de una iniciativa de la Embajada del Estado Plurinacional de Bolivia en la Santa Sede, con el apoyo de la Comisión Pontificia para América Latina, que promovió la visita de “Hombres Nuevos”, conformado por jóvenes, niños y niñas del barrio “Plan Tres Mil” de la ciudad de Santa Cruz.

En ese marco, también se realizaron presentaciones en el Instituto Pontificio de Música Sacra, donde estuvo presente, entre otras personalidades; Arturo Sosa, Padre Superior de la Compañía de Jesús.

El director de “Hombres Nuevos”, Rubén Darío Suárez Arana, aseguró que el concierto en el Aula Paulo VI del Vaticano contó con el papa Francisco, quien felicitó personalmente a cada uno de los músicos bolivianos tras su exitosa presentación.

La presentación de los músicos bolivianos fue parte de los homenajes preparados en la Santa Sede en ocasión de los 25 años de trabajo en Bolivia de monseñor Nicolás Castellanos, al frente de la Fundación Hombres Nuevos.

La idea del embajador de Bolivia en el Vaticano, Julio César Caballero de homenajear al monseñor Castellanos por su trabajo de 25 años en el país fue rápidamente aceptada en el Vaticano, ya que conocían su obra.

El viaje a Roma se completa con las presentaciones en la Iglesia de San Ignacio de Loyola, promovida por la Embajada de Bolivia ante Italia, y la última, en la Iglesia de Monserrat conocida como de los españoles.

El repertorio del coro y orquesta boliviano es de las misiones Jesuíticas de Chiquitos en estilo barroco mestizo, las mismas que continúan vivas en el departamento de Santa Cruz.

Bolivia cuenta con una incalculable riqueza cultural como estas obras jesuíticas que fueron presentadas ante el Santo Padre y que forman parte del patrimonio cultural de la humanidad declarado así por la UNESCO.