El nuevo Código Penal beneficia a los gremiales, profesionales y transportistas  

La Paz, 8 de enero de 2017.- El presidente del Servicio de Impuestos Nacionales (SIN), Mario Cazón, llamó a la tranquilidad a la población, en general, y, en especial, a los gremialistas, transportistas y profesionales, porque el nuevo Código Penal solo sanciona por la vía penal los actos de conducta dolosa y malintencionada para la defraudación tributaria por un importe superior a los 560.000 bolivianos; es decir, que esa disposición no se aplica a los contribuyentes del Régimen Tributario Simplificado (RTS).

Recordó, este lunes, que el actual Código Tributario Boliviano (CTB), promulgado en 2003, sanciona con cárcel los delitos tributarios a partir de las 10.000 Unidades de Fomento a la Vivienda (UFV), o su equivalente en moneda nacional, que en este momento son aproximadamente 22.000 bolivianos.

“El nuevo Código Penal —dijo Cazón— es mucho más beneficioso para el gremialista, para el profesional, para el abogado, para el pequeño contribuyente. ¿Por qué?, porque la cuantía para poder calificarse como defraudación tributaria de 10.000 UFV sube a 250.000 UFV”.  Puntualizó que el importe del tributo omitido (es decir, no pagado) por el contribuyente debe ser superior a 560.000 bolivianos.

“Lo que se ha establecido claramente —añadió Cazón— es que quienes cometan doble contabilidad y por un monto superior a 560.000 bolivianos (250.000 UFV), van a ser procesados penalmente, pero previa determinación de un juez competente. El juez va a determinar si hay el tributo omitido, calificado como defraudación tributaria, y recién la Autoridad Tributaria va a poder iniciar el proceso penal”.

De manera puntual, el artículo 174 del nuevo Código Penal enumera las siguientes conductas que derivarían en la vía penal: 1) oculta, altere o no lleve registros contables que estén obligados a llevar; 2) Constituya una doble contabilidad; o 3) Registre una o varias operaciones sin respaldo documental estando obligado a llevarlo o en éste se consigne el precio o importe falso o una operación inexistente.

Cuando el monto del impuesto que el contribuyente no pagó sea inferior a los 560.000 bolivianos, el SIN seguirá el proceso por la vía administrativa para cobrar el tributo, más los intereses y una sanción administrativa.

“Esa sanción —puntualizó Cazón— se llama omisión de pago. No se llama privación de libertad, no se llama cárcel, se llama omisión de pago. Hay una multa que además tiene descuentos, hay arrepentimiento eficaz, cuando el contribuyente se da cuenta y dice me estoy equivocando, paga el tributo y se arrepiente, no hay multa”.

Cuando el  nuevo Código Penal entre en vigencia en 2019, el SIN irá por la vía penal solo en los casos de tributos no pagados que superen las 250.000 UFV, o su equivalente actual que son 560.000 bolivianos siempre y cuando se den las conductas de defraudación tributaria.

“Tiene que haber tranquilidad —pidió Cazón—, porque los gremialistas no tienen por qué preocuparse, los médicos lo mismo, es decir aquellos negocios pequeños, donde sus ventas no superan el medio millón no van tener jamás de los jamases un proceso penal porque no llegan sus ventas a esos niveles de manera mensual o anual”.